Desde entonces, cuando salgo de la biblioteca, después de un largo día de estudio...Me toco la cabeza.
12/1/10
Cuenta la leyenda, que existió una vez un hombre que se paso horas y horas y horas estudiando y sus neuronas se hicierón tan fuertes y grandes que aumentarón varios centimetros el tamaño de su cráneo.

Desde entonces, cuando salgo de la biblioteca, después de un largo día de estudio...Me toco la cabeza.
Desde entonces, cuando salgo de la biblioteca, después de un largo día de estudio...Me toco la cabeza.
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Una tarde genial, un paseo perfecto: chinitas "violables", frío, conversaciones, mil risas, gente rara por el parque... Un búsqueda de lugares ocultos para besarnos-
ResponderEliminarUna tarde para no olvidar. Un día genial. Un recuerdo para siempre.
Un recuerdo que es mejor no recordar... un recuerdo para repetir.